Mármol más allá de solerías o encimeras

El mármol ya ha dejado de ser un material sólo para solerías y revestimientos, o para el embellecimiento de baños y cocinas, con su uso en el mobiliario o sanitarios elaborados a partir de esta piedra. Y ahora vuelve a ser tendencia en decoración y lo hace a través de objetos de uso cotidiano.

Como continuación del tipo de mármol empleado para el piso o paredes, se puede ver en cuartos de baño, en bandejas para dejar peines, cosméticos, jabones… o para la cubierta del propio dispensador. Junto a estos últimos, existen también en el mercado juegos con vasos para colocar los cepillos de dientes.

También este material se está abriendo un hueco en salas de estar o salones, y no sólo por su vuelta a la sustitución del clásico tablero de madera, sino también por encontrarlo en repisas, estanterías o cualquier otro rincón, ya sea a modo de sujetalibros, marcos, o en el pie de una lámpara. Además, se ha convertido en el mejor aliado para dar un toque de sofisticación a la candidez de la luz, tanto como candelabro unitario o soporte para varias velas.

Pero donde realmente ha ‘explotado’ esta tendencia ha sido sin duda en la cocina, más allá de su uso en el suelo o la encimera. Precisamente este tipo de piedra pasa a ser el componente del espacio donde se preparaban los alimentos, a convertirse en el material empleado para fabricar los instrumentos.

Así, en el mercado podemos encontrar desde tablas de cocina, o para quesos, bandejas y soportes para pastelería , hasta los sevilleteros o posavasos, e incluso como revestimiento de la sujeción de cuchillos.